martes, 17 de julio de 2007

Despertar en el mismo cuarto...


Había una vez un "niño" que trabajó dentro de un proyecto llamado Puyhuán, donde conoció a Jaime, Tania, al "Cachorro", al "Chape" (por la virgen chapetona, no piensen otra cosa) y a Robert. En sus últimos cuatro meses, llamó a su amigo Ichiro para que tome parte del proyecto, sin saber que al final este terminaría inesperadamente. Mientras tanto era Enero del 2005 y con Ichiro dentro del proyecto ese "niño" contaba con más tiempo, así que decidió prepararse para postular a la universidad. Todo lo que pasó en esos 2 años que dejó de estudiar, lo llevó a esa decisión.

Pasaron tres semanas desde que entré a la academia ingeniería, (es obvio que ese "niño" soy yo) y para esa fecha mi horario estaba en orden, salía a las 6:45 de la madrugada con camino a la academia, llegaba al trabajo entre las 3:30 ó 4 de la tarde y me quedaba hasta las 10 de la noche, todo un ejemplo según mis tías. Esa semana venía acompañada de las fiestas del "20 de Enero", caracterizada por el excesivo consumo de alcohol, maltrato animal (jalapato específicamente), entre otras cosas; por eso borré de mi mente la gran imagen que me crearon cuando era pequeño, así que nada iba hacer que me acerque a esa fiesta, hasta que llegó ceci.

Era sábado por la tarde, bastante caluroso por cierto y bien raro en el mes de enero. Estaba sentado y por la puerta cruzó Cecilia, quien ya estaba con Michel (mi primo y la pirula en otros post's) varios meses; detrás entró otra chica con aspecto muy veraniego (lentes de sol y su mochilita quizás llena con baldes y paletas para la arena) era más rubia que ceci y mas bajita, podía pasar como su hermana menor, pero ya sabía que no era, conocía a todas sus hermanitas.

¿Hola como estás? te presento a... ¿Cómo te llamas? Gretta - le responde la señorita - es que siempre me dice Gerónima. Luego comenzamos a conversar después de 4 o 5 meses frente a frente y unas semanas por el messenger, y mientras pasaban los minutos preguntándonos ¿que sabes de? llegó la hora de despedirse. Amenazaron con que nos veríamos de nuevo nos despedimos y antes de que Gero cruce la puerta me giñó un ojo. Se quedaban una semana aproximadamente y mi día libre sería dentro de 5 días.

A la mañana siguiente todo estaba como si nada, tenía tarea domiciliaria y algunas cosas por leer. El horario de trabajo no cambiaba (normalmente tenía que estar a las 2 pm) ese día fue así, y como siempre me fui a la computadora de al fondo, habrían pasado 3 horas y otra vez Gero cruzó la puerta, pero en esta ocasión lo hacía sola, sin ceci y vez de que yo pregunté donde está, Gero preguntó si no había pasado por ahi; le dije que no y entonces me contó que junto con Michel habían desaparecido (mejor dicho la abandonaron). Entonces me dijo: "¿puedo quedarme?" claro le dije y no se como pero terminó sentándose a mi costado en la misma computadora, hablábamos de cualquier cosa (creo rajar de Ceci) y entonces me pregunta si puede abrir su correo. Y así comenzó esa amistad, ella viendo lo que yo conversaba y yo haciendo lo mismo que ella, pasaron pocos minutos y me dijo "escribes como secretaria" y comencé a reir... sabía que era cierto.

Los siguientes días fueron casi iguales, sentados frente al mismo monitor, viendo la conversación del otro. Era viernes, por fin descansaba y con Michel, salimos por ahi, comenzando por su pizzeria... y calle, me pidió que me quede hasta tarde, para que Gero no esté sola, pedí permiso en casa, debería regresar a la media noche para que al día siguiente de mi exámen semanal.

9 de la noche, Me quedé en la casa de Ceci con Gero, mientras mis primos (si mis primos) salían, buscamos algo que tomar, destapamos varias botellas que para nuestra suerte no tenían nada dentro; un vino blanco llegó a nuestras manos, la descorchamos con emoción para que finalmente nos espante con su sabor. Dando por perdido el hecho de tomar líquido con algún grado de alcohol (ya tenía 18 años) sacamos naipes para jugar, preparamos cancha blanca, algo de música y conversar, eso es... conversar.

11:30 de la noche (aproximadamente) el teléfono timbró y una mentira por parte de Gero "mandó" a ceci a comprar limones a esa hora, media hora mas tarde el teléfono y otra mentira la mandaron a comprar alguna otra cosa; Ceci se había convertido en la mas buscada por su familia. La acción mas rápida fue salir a buscarlos, la noche estrellada y la grata compañía me hicieron salir de ahi, caminamos como 25 cuadras en ida y vuelta sin éxito alguno, para desear que se encuentren dentro.

1 de la madrugada y no encontramos a nadie en la casa, solo nos quedaba esperar, subimos a la sala, terminamos la cancha, las frazadas nos taparon... (a cada uno en su sillón) cerramos los ojos... y al momento de abrirlos, 4 de la mañana y no regresaban.

Ese día fui ojeroso a dar mi exámen, saqué la mas alta nota en mi grupo y no logré despedirme de Gero ni de Ceci, viajaban a las 10 am y yo regresaba al medio día.

Luego nos encontramos unas 3.. 4... 5... o 6 veces más (hasta le robaron el celular un día) y nunca volvió a guiñarme el ojo; tenemos una gran amistad graaaaaaande grande, y una comunicación basada en texto de colores y emoticones. Nos volveremos a ver.